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Que se vayan al diablo con sus instituciones: López Obrador

Iracundo, con el rostro descompuesto, Andrés Manuel López Obrador anunció ayer que propugna el establecimiento de “una República representativa y verdaderamente popular!, y en referencia a sus adversarios, espetó: “¡Que se vayan al diablo con sus instituciones!”.

Ante sus simpatizantes reunidos en el Zócalo de la capital del país ratificó que creará su propio gobierno y dijo que a sus detractores “lo que les preocupa es que ya no estemos dispuestos a aceptar las reglas del juego”. Arremetió de nuevo en contra de los medios de comunicación, a los que llamó “alcahuetes del régimen”, e insistió en que el próximo 17 de septiembre en México habrá dos gobiernos. En la asamblea informativa que se realizó a las 16 horas, apenas tres horas antes de lo programado para que el presidente Fox hablara ante el Congreso, López Obrador decidió no acudir al VI Informe, para no caer en lo que él llamó “trampas” ni “provocaciones” que buscan “descarrilar” su movimiento de resistencia. “Que se queden con sus tanquetas y sus soldados”, dijo el candidato perredista, quien ante un público enardecido señaló que mejor utilizaría toda su energía, imaginación y talento para organizar la Convención Nacional Democrática para el 16 de septiembre. Al justificar su inasistencia al informe “de ese traidor a la democracia”, López Obrador apuntó: “nosotros somos los que tenemos que decidir cuándo vamos a tomar las decisiones, no nos van a poner ellos sus condiciones, no vamos a caer en ninguna trampa”.

Según Andrés Manuel sus opositores buscaban que sus simpatizantes se enfrentaran ayer con la policía y el Ejército —a las afueras de San Lázaro— para desarticular la resistencia civil a través de la represión, y evitar que se celebre la Convención Nacional Democrática, cuyo objetivo es “hacer a un lado todas las instituciones caducas, corruptas chatarras, que no sirven para nada, a fin de ser el pueblo quien gobierne”. AL DIABLO. En su asamblea informativa donde esta vez su discurso fue improvisado, un iracundo López Obrador sentenció: “que se vayan al diablo con sus instituciones”, y rozagante resaltó que sus contrincantes están desesperados y nerviosos por la celebración de su próxima Convención Nacional.

“Lo que les preocupa es que ya no estemos dispuestos a aceptar las reglas del juego, que ya no les rindamos pleitesía (…) lo que les preocupa es que vamos a tener nuestro propio gobierno”, indicó. E insistió que el próximo 17 de septiembre en México va a ver dos gobiernos: “el gobierno del hampa de la política, de los delincuentes de cuello blanco, y el gobierno surgido de este movimiento popular y ciudadano”. Tras arremeter en contra de los medios de comunicación, a quienes llamó “alcahuetes del régimen”, aseguró que él tiene toda la autoridad moral y política para iniciar las “transformaciones” que requiere el país, desde la Presidencia de la República hasta el Poder Judicial, “que es una vergüenza”. “Vamos a crear nuestro propio gobierno, ya no aceptamos la República simulada, vamos a establecer una República representativa y verdaderamente popular”, dijo.

ILUMINADOS. Por enésima vez volvió a compararse con Benito Juárez y Emiliano Zapata al señalar que a ellos en su momento los tacharon de iluminados, herejes o bandidos, “pero hoy son nuestros héroes nacionales”. Se quejó de que algunas personas han hecho perfiles psicológicos de su persona “de cómo camino, de cómo hablo, de cómo me expreso, y llegan a la conclusión de que no ando bien, según ellos”.

Pero aclaró que esos señalamientos “de no andar bien (de la cabeza)” le dan gusto porque a la gente que más admira —Benito Juárez, Emiliano Zapata— los trataron “igual que él (…) nos van a seguir difamando, desacreditando, pero vamos a luchar por nuestros ideales”. Insistió que tiene la razón y lucha “por una causa justa”, y acusó que sólo recurren a la violencia, a la fuerza bruta, los que no tienen la razón “por eso no vamos a caer en ninguna provocación”. Andrés Manuel denunció que sus adversarios quieren descarrilar su movimiento “van a querer confundirnos, que cometamos errores para tener pretexto y utilizar la mano dura, la dictadura porque estos que están ahora son muy fascistas”, y los acusó de no tener sentido de la historia del país. Asimismo, llamó al Ejército, porque lo respeta, porque es garante de la soberanía, a que no caiga en la tentación de la represión y no acepte órdenes para que se reprima al pueblo. La transición democrática está retrocediendo: Convergencia [ Moisés Sánchez Limón ] Como parte de la coalición Por el Bien de Todos, el Partido Convergencia insistió ayer, ante el Congreso de la Unión, en el discurso de Andrés López Obrador: “es urgente renovar las instituciones de la República”.

Pero sostuvo que el primer peldaño “es abordar la reforma electoral para terminar con la inequidad, la falta de transparencia, la preeminencia del dinero sobre la voluntad popular, y el triunfo de la perversión de las imágenes mediáticas sobre las ideas”. Y es que, dijo el diputado Alejandro Chanona Burguete en la sesión de Congreso General, “no permitamos la partidización del IFE que impidió que cumpliera sus obligaciones de transparencia, imparcialidad y certeza; el IFE es de todos los ciudadanos, no solamente de quienes detentan el poder”. Así, en la ronda de posicionamientos de los partidos políticos antes de la frustrada sesión en la que el presidente Fox leería su último informe de gobierno, Chanona Burguete estableció la postura del Partido Convergencia, y enderezó severas críticas en contra del Presidente de la República. Empero, el legislador convergente habló en pasado y dio la impresión de que su partido daba por cerrado el litigio electoral ante las instancias jurisdiccionales, e incluso asumió una autocrítica cuando refirió que lejos de avanzar y consolidarse, “la transición democrática en México está retrocediendo en un ambiente de confrontación y polarización”.

Navarrete no quiso decir su discurso [ Moisés Sánchez Limón ] Séptimo y penúltimo en la ronda de posicionamientos partidistas frente al último informe de gobierno del presidente Fox, el senador perredista Carlos Navarrete Ruiz subió ayer a la tribuna del Congreso de la Unión para anunciar que no pronunciaría su discurso porque, argumentó, no existían las condiciones para la sesión congresista. Postura inédita cuando en tribuna ya habían hablado seis legisladores de los partidos Alternativa Socialdemócrata y Campesina, Nueva Alianza, del Trabajo, Convergencia y Revolucionario Institucional, sin considerar al que llamaron cerco policiaco-militar, tendido en torno del Palacio Legislativo de San Lázaro, como impedimento para plantear sus posicionamientos. Así, en la sesión de Congreso General, justo cuando senadores y diputados federales perredistas se encaminaban a tomar la tribuna y el presidente de la Cámara de Diputados, el panista Jorge Zermeño Infante, llamaba al orden en el salón de plenos, Navarrete pidió que éste le permitiera terminar su discurso. De corrido, el senador perredista adujo la causa por la que no pronunciaría la opinión del PRD, respecto del informe presidencial: "No existen las condiciones para que el Congreso sesione, y no abandonaré ni mis compañeros lo harán, esta tribuna, hasta que se reanude la vigencia de las garantías constitucionales que han sido suspendidas de facto, en una parte de la ciudad de México, ordenada por el presidente Vicente Fox Quesada".

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